Agradecemos la atención que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Instituto Costarricense del Café (ICAFE) y los(as) representantes del sector cafetero nacional han prestado al reciente informe de Coffee Watch. Destacamos en particular la declaración del 7 de agosto de 2026 y el artículo publicado en el diario Diario Extra. Reconocemos la importancia del sector cafetero costarricense para la historia, la cultura y la economía del país, y agradecemos la oportunidad de participar de manera constructiva en temas que nos importan profundamente a todos y todas.
Nuestra intención nunca ha sido menospreciar el trabajo positivo realizado por muchos(as) productores(as) costarricenses a lo largo de las décadas, ni pasar por alto los importantes esfuerzos institucionales que el país ha emprendido para apoyar a los(as) trabajadores(as) migrantes.
Por el contrario, nuestro objetivo es contribuir a un diálogo conjunto sobre cómo Costa Rica, que ya es un líder regional en muchos aspectos, puede seguir fortaleciendo las protecciones para las familias ngäbe-buglé que sostienen la cosecha cada año.
A continuación, abordamos respetuosamente varios puntos planteados en la declaración del Gobierno.
1. Sobre la metodología y el papel de la investigación cualitativa
El informe de Coffee Watch se basa en la investigación cualitativa; no en una encuesta a gran escala. Nuestro informe no pretende ser una representación estadística de las 25.000 fincas de Costa Rica; en cambio, documenta las experiencias vividas que nos compartieron trabajadores(as), familias y miembros de las comunidades. Los(as) investigadores(as) visitaron fincas en Coto Brus y Tarrazú, hablaron con los(as) trabajadores(as) y documentaron lo que vieron y escucharon.
Este tipo de investigación, es utilizado habitualmente por organizaciones sin fines de lucro que defienden los derechos humanos. La investigación cualitativa ayuda a mostrar lo que está sucediendo en terreno, y ayuda a amplificar las voces de las personas y sus experiencias.
En Coffee Watch, creemos que no debería ser necesario contar a los(as) trabajadores(as) a gran escala para que sus experiencias se tomen en serio. Cada trabajador(a), cuyos derechos no se respetan, es importante. Lo que encontramos en algunas fincas, a menudo puede ser similar a las experiencias de trabajadores(as) en otros lugares. Intentamos reunir toda la evidencia disponible para demostrar, en la medida de nuestras posibilidades, si un problema de este tipo es generalizado y persistente, y si merece atención. Con base en los hallazgos de nuestro informe, corroborados por evidencia de organizaciones locales y noticias, que los abusos que enfrentan los(as) trabajadores(as) migrantes en el sector cafetero de Costa Rica son generalizados y requieren atención urgente.
Reconocemos la preocupación del Gobierno respecto a la naturaleza cualitativa de nuestro estudio. Un estudio cuantitativo de mayor alcance podría ayudar a medir, por ejemplo, cuán generalizados están los abusos.
Acogemos con agrado, y de hecho alentamos, que el Gobierno y el ICAFE encarguen un estudio cuantitativo independiente a gran escala para complementar los hallazgos cualitativos y ofrecer un panorama nacional integral.
Coffee Watch apoyaría con gusto tal iniciativa.
2. Sobre el uso de encuestas gubernamentales más antiguas
El Gobierno señala, que algunas de las encuestas a las que hicimos referencia datan de 2008, 2011 y 2016. Estamos de acuerdo en que contar con datos actualizados sería de gran valor. La ausencia de encuestas más recientes es precisamente la razón por la que nos basamos en la información oficial más actualizada disponible.
Si el Gobierno considera que se necesitan datos más recientes, apoyamos sin reservas la realización de una nueva encuesta independiente y metodológicamente rigurosa. Costa Rica tiene la oportunidad de liderar la región en la formulación de políticas basadas en la evidencia sobre el trabajo migrante.
3. Sobre el tema del trabajo infantil y las prácticas indígenas
La sugerencia del Gobierno, de que todos los(as) niños(as) migrantes que trabajan en fincas comerciales de café en Costa Rica están participando en un intercambio cultural intergeneracional constituye una grave renuncia a sus compromisos nacionales e internacionales con los derechos de los(as) niños(as) y de los pueblos indígenas. Nuestro informe no condena al Gobierno de Costa Rica por la práctica indígena de compartir prácticas culturales de cultivo entre generaciones. Dichas actividades no son ilegales y no deben considerarse como tales.
Sin embargo, esta práctica es muy diferente de las violaciones de derechos documentadas en nuestro informe. Nuestro informe documenta casos de niños(as) a quienes se les exige ayudar a sus padres a recolectar café, debido al sistema de pago a destajo, lo que significa que a los(as) trabajadores(as) se les paga según la cantidad de café que puedan recolectar cada día.
Nuestro informe también documenta la falta de guarderías accesibles y culturalmente relevantes, lo que significa que miles de niños(as) deben quedarse sin supervisión y cuidarse entre ellos(as) mientras sus padres trabajan en los campos para poder llegar a fin de mes.
Las familias migrantes indígenas tienen derechos reconocidos en la Convención sobre los Pueblos Indígenas y Tribales de 1989 (Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo), la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP, por sus siglas en inglés) de 2007. Estas normas protegen los derechos de los(as) trabajadores(as), y además los derechos sociales, económicos y culturales de los pueblos indígenas, incluidos los derechos a la igualdad de trato, a la consulta, a la soberanía y al respeto de la identidad cultural.
4. Sobre la afirmación de que el café costarricense no presenta problemas sociales
Es cierto que Costa Rica ha desarrollado importantes mecanismos para apoyar a los(as) trabajadores(as) migrantes, entre ellos el SITLAM, las Casas de la Alegría y los acuerdos de seguro médico. Estos son logros encomiables. Nuestro informe no cuestiona estos esfuerzos. De hecho, nuestro informe los destaca. Simplemente señala que los esfuerzos actuales no son suficientes, y que parecen existir problemas graves generalizados.
Por ejemplo:
- Al parecer, existen 43 Casas de la Alegría.
- Cada temporada llegan aproximadamente 70.000 trabajadores(as) migrantes.
- Muchos(as) traen a sus hijos(as).
- Una estimación conservadora sugiere que hay entre 5.000 y 10.000 niños(as).
- Eso equivaldría, más o menos, a entre 116 y 230 niños(as) por «Casa», lo cual es obviamente demasiado.
- Con frecuencia se reporta que hay niños(as) trabajando en los campos de café de Costa Rica, o abandonados(as) a su suerte en viviendas inseguras sin la supervisión adecuada de un(a) adulto(a).
Esta no es una crítica infundada; es una observación. Sugiere que Costa Rica ha logrado avances significativos —y que tal vez sea necesario ampliar aún más la iniciativa para hacer frente a las realidades actuales, por ejemplo, con muchas nuevas Casas de la Alegría y una financiación a largo plazo mejor garantizada para aquellas que ya existen.
Del mismo modo, es maravilloso que Costa Rica permita, en teoría, que los(as) trabajadores(as) de las fincas cafetaleras se afilien a sindicatos. Sin embargo, resulta preocupante que, en la práctica, prácticamente no haya trabajadores(as) de las fincas cafetaleras afiliados(as) a ningún sindicato.
Los problemas sociales documentados en nuestro informe no fueron señalados únicamente por Coffee Watch. Fueron señalados por el Dr. Pablo Ortiz y otros(as) en numerosas ocasiones a lo largo de los años, y más recientemente por un amplio grupo de partes interesadas diversas.
Un informe reciente, destacó una carta de febrero de 2026 de Randy Ramírez Coto, jefe interino de la Unidad Regional de Los Santos de la Oficina de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, en la que se alertaba sobre las condiciones que enfrentan los indígenas ngäbe-buglé de Panamá que viajan a Costa Rica durante la temporada de cosecha del café en la región de Los Santos. La carta destacaba la muerte de 19 menores en comunidades cafetaleras.
En respuesta, más de 500 personas y aproximadamente 100 organizaciones de Costa Rica y Panamá, incluidos dos expresidentes costarricenses y un expresidente panameño, han instado al Gobierno costarricense a garantizar los derechos humanos de los(as) trabajadores(as) ngäbe-buglé y a asegurar condiciones de vida y de trabajo dignas para quienes desempeñan un papel esencial en la producción cafetera de Costa Rica.
5. Sobre los pagos por caja y los salarios dignos
Las cifras del Gobierno no abordan una cuestión central planteada en el informe: cuánto ganaron realmente los(as) trabajadores(as) de manera individual, y si esos ingresos eran suficientes para vivir. El promedio reportado de ₡1.521,35 por caja no muestra cómo se distribuyó ese pago entre los(as) trabajadores(as). Dado que el trabajo en el sector cafetero suele ser informal, es posible que miembros de una misma familia y otros(as) trabajadores(as) recolecten la misma caja sin que se les registre individualmente ni se les compense de manera transparente. Por lo tanto, un pago único por caja no nos permite saber cuánto ganó realmente cada trabajador(a).
La pregunta relevante no es simplemente cuánto se pagó por caja, sino quién recibió ese dinero, cómo se dividió y si los(as) trabajadores(as) ganaron lo suficiente para mantenerse. Sin esa información, las cifras agregadas del Gobierno no pueden descartar la explotación y la inseguridad económica documentadas en el informe.
Además, la sugerencia del Gobierno, de que Coffee Watch determinó de manera independiente qué constituye un salario digno, es incorrecta. Nosotros no calculamos ni establecimos la cifra del salario digno por nuestra cuenta. Nos basamos en la estimación publicada por la Coalición Global por el Salario Digno (Global Living Wage Coalition), una autoridad ampliamente reconocida en materia de parámetros de salario digno, e identificamos claramente la fuente en nuestro informe. Nuestro análisis utiliza este parámetro establecido para evaluar si los ingresos reportados por los(as) trabajadores(as) son suficientes para cubrir los costos básicos de vida.
6. Sobre la afirmación del Gobierno de que el informe carece de evidencia independiente
La caracterización que hace el Gobierno, que el informe está basado «únicamente en las percepciones informales» de las personas entrevistadas, es inexacta. El informe cruza información de ICAFE, CCSS, MTSS y el Ministerio de Salud, junto con entrevistas e investigación de campo. Estas fuentes institucionales son una parte importante de la base de evidencia y se citan a lo largo del informe.
El Gobierno además sugiere, que el informe atribuye las muertes a las condiciones agrícolas, sin contar con documentación médica. Eso tergiversa lo que informamos. Nuestros hallazgos no pretenden determinar de manera independiente la causa médica de las muertes individuales. Más bien, documentamos las preocupaciones planteadas por los(as) trabajadores(as), y las corroboramos con evidencia institucional.
Lo más importante, es que un informe de julio de 2026 publicado por Delfino.cr reveló que el propio jefe regional de la OIJ había expresado su preocupación por las condiciones en que se encuentran los y las ngäbe-cuglé que viajan a Los Santos para la cosecha de café. Un documento de la OIJ registró 19 muertes de menores ngäbe-buglé en la región entre 2020 y febrero de 2026, incluidos 10 casos relacionados con bronconeumonía, e identificó problemas recurrentes como enfermedades respiratorias no tratadas, el acceso inadecuado a la atención médica y falta de vacunas. El documento de la OIJ también señala que estas muertes podrían haber sido evitadas. Como se mencionó anteriormente, este informe desencadenó un amplio llamado de la sociedad civil para proteger los derechos de los(as) trabajadores ngäbe-buglé dedicados(as) a la cosecha de café costarricense.
7. Sobre el reconocimiento de los esfuerzos positivos
Apreciamos el énfasis del Gobierno en el liderazgo de Costa Rica en la protección de los(as) trabajadores(as) migrantes de las fincas cafetaleras. Nuestro informe reconoce explícitamente:
- la existencia de las Casas de la Alegría,
- el registro en el SITLAM y la cobertura de seguro,
- el compromiso de muchos(as) productores(as) con la mejora de las condiciones y
- y la larga tradición de inversión social del país.
El mensaje central de nuestro informe no es que «no se esté haciendo nada», sino más bien que Costa Rica ha iniciado un camino importante, aunque aún inconcluso, y ahora tiene la oportunidad de completarlo.
Creemos que Costa Rica puede convertirse en un verdadero modelo global para la producción de café ética y basada en los derechos. Muchos de los pilares ya están en su lugar.
8. Sobre nuestras intenciones
Rechazamos respetuosamente la sugerencia de que Coffee Watch busca perjudicar al café costarricense o explotar a las comunidades vulnerables.
Nuestra organización ha publicado informes sobre abusos en múltiples países, como China, México, Brasil, Vietnam y Colombia, y ha cuestionado a algunas de las empresas cafetaleras más grandes del mundo, ninguna de las cuales tiene su sede en Costa Rica. Nuestro compromiso de impulsar que la industria cafetalera se vuelva ética es global.
Nuestros objetivos clave en nuestro informe «Detrás de la “Pura Vida” de Costa Rica: La amarga explotación de los(as) migrantes indígenas que cosechan café» son: apoyar a los(as) trabajadores(as) de las fincas cafetaleras, fortalecer las protecciones para las personas que trabajan en el sector del café, hacer que el café sea más sostenible y fomentar la transparencia —objetivos que creemos que Costa Rica comparte.
Conclusión
Agradecemos el compromiso del Gobierno, y estaríamos encantados(as) de continuar el diálogo. Costa Rica cuenta con una orgullosa tradición de liderazgo social, y creemos que al trabajar juntos —los líderes y las lideresas y comunidades Ngäbe-Buglé, el Gobierno costarricense, los(as) representantes de la industria mundial del café, los(as) representantes de los(as) productores(as) y trabajadores(as) agrícolas, así como la sociedad civil costarricense e internacional— el país puede establecer un nuevo estándar global de dignidad, seguridad y derechos en el sector cafetero.
Coffee Watch está dispuesta a colaborar con cualquier institución comprometida con la verdad, la transparencia y una reforma significativa. Esperamos que este intercambio pueda ser el inicio de una alianza constructiva.
Costa Rica tiene la oportunidad de optar por el liderazgo, la evidencia y el progreso. Sería un honor para nosotros(as) apoyar ese es